Luego se convirtió en rabia, hasta llegar a algo parecido a la indiferencia, que no del todo...
Pero ahora solo se comunica con su mente para decirle: "Te perdono, no te guardo rencor". Ya que ella sabe que no es producto del odio, ni de falta de sentimientos, sino de rabia y quizás un tanto de inmadurez, siempre supo que la inmadurez estaba presente en ese espacio de tiempo, dentro de ella, sabía que pasaría algo así, algún día, pero no lo esperaba, más bien, lo ignoraba.
Sus páginas manchadas de agua salada y sangre teñida de negro no fueron sustituidas, esos capítulos...sus páginas solo están arrugadas.
Prefiere quedarse con recuerdos reflejados en aquel arcoiris, aquel que era un puente hacia un infinito incierto, irreal, e imaginario.
Prefiere recordar las sonrisas y sonreír, pues nada tienen de malo los buenos tiempos, y por los malos, no guarda rencores, solo llantos en una caja que no volverá abrir.
Ahora no tiene del todo claro si ha empezado un nuevo capítulo en su vida o un nuevo tomo. Los capítulos son cortos, por lo general. Prefiere un libro, un libro sin final, pero el miedo no le deja disfrutar de tomos completos, y se estanca en capítulos a medias.
No quiere mas finales tristes donde las princesas regresan al castillo en el que están atrapadas, donde duermen eternamente y no hay beso que las despierten, donde no hay quien les devuelva su zapato de cristal perdido.
Ella quiere su propio "Y fueron felices y comieron perdices"
"Disfruta el presente" le dicen. Pero ella siempre se preocupó demasiado por el futuro, siempre consultó tiradas de tarot, pero ahora no quiere saber nada de futuros lejanos o cercanos. Solo sabe que quiere seguir sonriendo...
Ella no quiere más tiempos a medias.
No más despedidas.
No más llantos.
No más miedos.
Quiere ser, sentir y vivir.
Volver a creer en el infinito.
No sentir miedo.
Pero no es algo que ella sola pueda conseguir.
