miércoles, 29 de febrero de 2012

Desgana


Le gana la desgana.
Hoy no es capaz de hacer nada, tan solo un poco.
Por unos breves segundos se le ha pasado por la cabeza renunciar a asuntos que la tienen agobiada, pero que sin ellos, sus sueños se verían limitados.
Teme no conseguir este paso, que en el último segundo, pierda el tren o no le llegue el dinero para pagar su pasaje.
Esta confundida, pero aunque hoy no es un buen día para estar en posición activa, no va a ser un punto, ni siquiera un punto y coma, tan solo una pequeña y casi invisible coma hasta mañana.
Mañana despertará temprano y comenzará a trabajar. Al menos lo intentará...
Está confusa.
Pero en fin, no va a desperdiciar mas minutos.
Quizás coja un libro y se tumbe en la cama.
Aun así está perdiendo el tiempo...¿o no? 
No sabe...

Como le gustaría poder mandarlo todo a la mierda sin consecuencias... 
Pero esta atrapada en una fase que no le gusta, y solo le queda adaptarse y joderse, o perder todo y repetir la cansina historia de siempre.  

Ya basta., joder. 

martes, 28 de febrero de 2012

A medias.

Erase una vez la historia de una chica (o una mujer, o algo intermedio), que lo dejaba siempre todo a medias. 
Aunque no siempre fue así. 
Ella amaba estar constantemente en la naturaleza, comerse un libro tras otro, manchar sus manos de carboncillo y colores dibujando, capturar momentos de lo infinito o lo finito con su cámara de fotos, pasar tiempo buscando películas en blanco y negro que guardaba siempre en su memoria, estudiar la magia y la filosofía de las energías, crear cosas de la nada y de lo que ya existía, ser cada día mas grande y mas sabía, aprender a tocar instrumentos, cantar hasta desgarrarse la garganta...Entre mil cosas mas. En fin, ella amaba hacer infinitas cosas. 
Las hacía, hasta que un día siguió haciéndolas, hasta dejarlas a medias. 
No se dio cuenta hasta que se encontró ante un día gris. Uno de esos días en que todo te parece una mierda.
Lloró. 
Fumó.
Volvió a llorar. 
Volvió a fumar...
...y se quedo dormida. 

Al día siguiente, al despertarse, decidí comenzar a contar su historia...

Una cosa más.
Hay algo que jamás dejó ni dejará a medias.
Nunca habrá lugar en su vida para dejar de lado los sueños.