Como una lluvia en pleno verano, o el levante del Sur en invierno.
Como tener sed y beber leche agria o dar un bocado a una dulce manzana llena de gusanos.
Como ese piano de cola que siempre cae en la cabeza de alguien en dibujos animados.
Como Cenicienta soñando ser princesa y su madrastra cortándole los pies.
Como cuando de crío te sacan a la pizarra sin que tengas ni idea.
Como...algo inesperado.
Así son las cosas, así es el cubo de agua fría llamado realidad que te lanzan a la cara.
Y la madrastra existe, corriendo tras de ella con un serrucho en la mano.
-¿A qué esperas para volver a ponerte en pie?
-A que el viento transporte la duna que ha posado sobre mi.
-Tu fuerza quizás no pueda contra el viento, pero con tu mente puedes pedirle colaboración.
-Déjame que lo piense...¿Y si el viento no quiere colaborar?
-Querrá.
-¿Estás enferma? ¿Resfriada?
-No, solo me acabo de despertar.
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